¡Cuidado!, ¡ojo!; advertencia de peligro inminente. Del guaraní *chake*.
Estilo y subcultura urbana de barrio (ropa deportiva, tenis de marca, reggaetón); como adjetivo, alguien con esa estética o muy hábil.
Joven, muchacho. Mexicano.
Muchacho, joven, amigo. Venezolano.
Hombre admirado por su seguridad y desparpajo; alguien que hace lo correcto o lo cool sin complejos. La versión extrema es 'gigachad'.
Trabajo, empleo. Extendido pero con matices por país.
Casa, hogar. Posible deformación de 'shanty' (chabola en inglés) o de 'chantier'.
Muletilla para dirigirse a un público imaginario, como si uno estuviera en directo y le hablara a su 'chat'. Se usa para pedir validación o expresar incredulidad en voz alta.
En el Chaco y el nordeste, "¡cuidado!", "¡ojo!", "¡atención!"; advertencia para que alguien se cuide o esté alerta. Del guaraní.
En La Rioja, calor sofocante; también la modorra o dejadez que produce el calor excesivo del verano.
Sandalia, originalmente de cuero crudo; calzado abierto y liviano.
Cosa de mala calidad; ordinaria o vulgar. También, acumulación de grasa, especialmente en el vientre.
Persona débil.
En Bolivia, escasa cantidad de dinero; también moneda chica de plata o níquel.
Choza, casucha o construcción precaria; también puesto improvisado de venta.
Estupendo, muy bueno (adjetivo); estupendamente, muy bien (adverbio). Expresa aprobación entusiasta.
Niño.
Cosa fea y de mala calidad; también perro sin raza (mestizo).
Trabajo temporal, generalmente informal, por el que se recibe una remuneración.
Interjección de sorpresa, decepción o fastidio (¡caray!).
Con resaca, con cruda; «de ch'aki» del quechua (boca seca, sed de resaca).
Cursi, ridículo.
Exclamación fuerte de molestia o sorpresa.
Arroz frito chino-peruano; también "adiós".