Tener muchísimas tareas o asuntos sin terminar; sensación de sobrecarga de trabajo. En México "pendientes" son las tareas por hacer.
Tener energía, ganas o disposición para hacer algo, especialmente salir de fiesta o emprender un plan. Expresión paisa muy frecuente entre jóvenes.
Hambre. 'Tener lija' o 'estar con lija' es tener mucha hambre.
Con clase, elegante, distinguido; tener caché = tener estilo.
No tener dinero. Español.
Suerte, buena fortuna. "Tener buena leche" = tener suerte.
Disponer de plena libertad y autoridad para actuar como uno crea conveniente. En ciertos juegos la carta blanca o sin valor funcionaba como comodín que se podía usar a voluntad.
Tener mucha experiencia y soltura en un oficio, arte o situación, de modo que uno se desenvuelve con seguridad. Procede de las tablas del escenario, donde la veteranía se nota.
Ser diestro y hábil en alguna actividad, especialmente manual u oficio; tener destreza para hacer bien las cosas. Se usa mucho con complemento: tener buena mano para la cocina, para las plantas.
Estar de pésimo humor, muy irritable y con pocas ganas de tratar con nadie.
Haber mucho que tratar, hacer o discutir sobre un asunto; ser algo más largo o complicado de lo que parece. La imagen es la del sastre ante una pieza grande de tela.
No tener uno ni voz ni participación en un asunto; no pintar nada ni tener autoridad para opinar o decidir en algo.
Dicho de un asunto, ser muy difícil, grave o complicado; encerrar más dificultad de la que parece. También se usa para ponderar el atrevimiento o el descaro de algo.
Tener valor, audacia y coraje para enfrentar algo difícil o arriesgado.
Tener buena suerte, que todo salga a favor de uno como si la fortuna lo acompañara.
Ser de buen comer, tener buen apetito y disfrutar mucho de la comida. También se oye como ser de buen diente.
Ser un descarado o un sinvergüenza; actuar con desfachatez y tomarse libertades sin sentir vergüenza. También se dice ser un caradura.
Tener mal carácter o enfadarse con facilidad; ser una persona arisca y difícil de tratar. Con estar (estar de malas pulgas) indica un mal humor pasajero.
Tener energía, ánimo, recursos o ganas de seguir una actividad por mucho tiempo; también, ser muy hablador o tener algo aún mucho que durar. La imagen viene de los juguetes y relojes de cuerda.
Tener una memoria excelente, capaz de recordar al detalle hechos y personas durante muchos años. A veces se usa con matiz negativo para quien no olvida ni perdona un agravio.
Manera poética y un poco humorística de referirse a la edad de alguien contando los años como 'primaveras' vividas. Suele usarse con cariño o en tono festivo, evocando juventud y vitalidad pese al número.
Tener un antojo intenso de un alimento o capricho concreto que hace tiempo que no tomas, un ansia casi de 'síndrome de abstinencia' por algo rico. En clave de comida es morirte de ganas por probar eso que tanto echas en falta.
Tener mucha capacidad y disposición para comer y beber, buen estómago para meterse cantidades generosas sin problema. Se dice de quien come mucho con ganas y sin remilgos.
Ser una persona excesivamente tranquila, flemática y difícil de alterar; a quien nada parece inmutar ni emocionar, con un punto de pasividad o falta de ímpetu.