Ser una persona excesivamente tranquila, flemática y difícil de alterar; a quien nada parece inmutar ni emocionar, con un punto de pasividad o falta de ímpetu.
Calco de 'benching': mantener a alguien como suplente, dándole atención mínima e intermitente para que no se vaya, pero sin avanzar nunca a una relación real, a la espera de que aparezca alguien 'mejor'.
Tener valor, descaro o atrevimiento para algo; también expresa indignación ante algo escandaloso. 'Echarle narices' es atreverse con valentía a hacer algo difícil.
Sentir el músculo hinchado y duro durante o justo después de entrenar, por la sangre acumulada tras muchas repeticiones. Es una sensación que en redes se presume como recompensa del buen entreno.
Estar en un estado de angustia y tensa expectación ante un desenlace inminente, como si el corazón estuviera apretado y oprimido. Se usa sobre todo cuando algo malo podría ocurrir de un momento a otro.
Estar muy intranquilo y angustiado por el temor a un riesgo grave o a un desenlace incierto. La imagen evoca el alma frágil, suspendida apenas de un hilo a punto de romperse.
Dicho de algo o alguien que aparenta ser fuerte, sólido o imponente pero que en el fondo es frágil y vulnerable, con una base que puede derrumbarse en cualquier momento. De raíz bíblica.
Dicho de una idea, plan, historia o argumento, que es absurdo, incoherente o carece por completo de lógica o fundamento. La imagen es la de un cuerpo sin principio ni fin que lo sostengan.
Ser una persona muy cruel y desalmada, sin capacidad de compasión ni buenos sentimientos hacia los demás. Las entrañas se entienden aquí como la sede de la compasión.
Ser una persona insensible, dura e indiferente, incapaz de conmoverse o de sentir compasión por el sufrimiento ajeno. La imagen contrapone el corazón vivo con lo frío y duro de la piedra.
Tener una gran facilidad y gracia para hablar y convencer; ser muy elocuente, a veces con cierto matiz de adulación o seducción interesada.
Dicho de quien tiende a robar lo ajeno o a recurrir con facilidad a los golpes. Según el contexto, señala a un ratero o a alguien violento de carácter.
Tener muy buen estilo al vestir, con actitud callejera y prendas que te sientan bien, normalmente ligado al streetwear y a las marcas. Viene de la jerga del rap; importa tanto la ropa como la forma de llevarla.
Sentir antipatía o fastidio hacia una persona y, por ello, vigilarla de cerca o estar dispuesto a hacerle la vida difícil. Variante: 'tener a alguien entre ceja y ceja'.
Tener una agudeza especial para captar a primera vista detalles o aspectos ocultos que a los demás se les escapan. Nace del lenguaje médico y se usa hoy en cualquier ámbito.
Ser una persona sensata, madura y juiciosa, que piensa antes de actuar y sopesa las consecuencias. Es el polo del buen juicio.
Ser realista, sensato y práctico; no dejarse llevar por fantasías ni ilusiones y mantener una visión equilibrada de las cosas. Es el polo de la cordura frente a 'estar en las nubes'.
Tener gran experiencia de vida y de trato social, de modo que la persona se mueve con soltura entre todo tipo de gente y no se deja engañar por las apariencias.
En la jerga de belleza de redes, tener facciones marcadas y armónicas (pómulos, mandíbula, ojos) que se consideran atractivas por sí solas. Se usa como elogio: 'esa chica tiene rasgos'.
Escuchar la misma canción una y otra vez sin cambiarla, obsesivamente. 'En bucle' equivale al 'on repeat' inglés y se usa también para series o frases que se repiten.
Tener mucha suerte, sobre todo cuando algo sale bien de forma inesperada o sin mérito propio. 'Potra' equivale a suerte favorable y se oye muchísimo en el habla coloquial peninsular.
Tener una suerte descomunal y constante, como si a uno todo le saliera bien sin esforzarse. Imagen vulgar que subraya lo absurdo de tanta fortuna.
Tener buena figura y presencia, de modo que casi cualquier ropa siente bien. Va más allá del cuerpo: implica porte y actitud que hacen lucir cualquier prenda.
Tener buena suerte. Voz del lunfardo tomada del ídish 'tujes', incorporada por la inmigración judía a Buenos Aires; 'tener tuje' es salir bien parado por pura fortuna.